¿Cómo mejorar la Calidad Ambiental de mi municipio?

  • enero 10, 2019

La calidad ambiental se entiende como el conjunto de particularidades (ambientales, económicas, sociales y culturales) que definen un entorno. Los factores más obvios son, por ejemplo, la calidad del aire, los residuos, el ruido o la movilidad.

Aunque se afronten de manera individual, todos ellos están relacionados y afectan a la calidad de vida y salud de los ciudadanos.

Desde el Acuerdo de París de 2015, Gobiernos de todo el mundo (a excepción de Estados Unidos, Nicaragua y Siria) acordaron minimizar las emisiones de efecto invernadero a nivel global. De ese modo mejoraría la calidad del aire.

Pero ya existían compromisos, como el Pacto de Alcaldes, que establecían medidas concretas para cuantificar los logros de las actuaciones acometidas.

Fuente: Statista

Sin embargo, firmantes de unos y otros acuerdos han admitido contar con pocas herramientas para medir la calidad ambiental de sus ciudades. Entonces, ¿cómo saber objetivamente que la calidad ambiental de mi ciudad mejora?

Factores de calidad ambiental

Como decíamos los factores que influyen en la calidad ambiental de una ciudad se clasifican en 4 grupos que son dependientes entre sí. Hoy nos centraremos en los factores ambientales.

Calidad del aire

Cuando hablamos de los factores ambientales el primero que aparece en la mente de casi todos es la contaminación. Las partículas contaminantes en suspensión (CO2, NOx, PM10, PM2.5…) que respiramos en las ciudades suponen un peligro para la salud. En relación con ello, muchos son los municipios que han adoptado medidas para mejorar la calidad del aire. Las más polémicas han sido las que ha llevado a cabo la Comunidad de Madrid.

Movilidad

Así, la movilidad ha supuesto un pilar clave en la reducción de emisiones. De hecho, las Smart Cities han provocado una revolución en cuanto a la concepción de la movilidad en la ciudad. La manera de desplazarse por la urbe adquiere nuevas formas que van más allá del uso del transporte público. El uso de la bicicleta y de nuevos vehículos eléctricos (patinetes, motos y coches) ha llevado, en muchos lugares, a un replanteamiento en la planificación urbanística.

Vegetación

Pero no solo en cuanto a peatonalización de calles, creación y ampliación de carriles bici, el impulso del uso del transporte público y su modernización… Las ciudades del futuro apuestan por el verde en su nueva planificación. Se ha demostrado que las ciudades con mayor densidad de vegetación cuentan con ciudadanos más saludables. En este tema profundizaremos más adelante, por ahora nos centraremos en otro papel fundamental de la vegetación urbana: su papel como sumideros de CO2, termorreguladores y captadores de ruido.

El urban greenery engloba desde los parques de la urbe a los lineales de calle, pasando por los nuevos conceptos de fachadas y tejados verdes. En cualquiera de sus facetas la vegetación urbana ejerce un papel crucial en la mejora de la calidad ambiental. Por un lado, un árbol es capaz de absorber 12kg de CO2 al año. Además, funcionan como filtros de agua minimizando el riesgo de inundabilidad.

Por otro lado, parques y jardines funcionan como termorreguladores. Se ha concluido que los árboles son capaces de bajar la temperatura entre 2ºC y 8ºC proporcionando confort climático ante los episodios de temperaturas extremas (como las olas de calor).

Finalmente, también trabajan como barreras acústicas minimizando el ruido. Este aspecto resulta crucial ya que la ausencia de silencio provoca numerosos problemas de salud en muchos ciudadanos.

Cómo medir la calidad ambiental

Como hemos visto son muchos los aspectos que influyen en la calidad ambiental de un municipio, entonces ¿cómo medirla?

En Green Urban Data hemos desarrollado un software que te ayuda a medir la calidad ambiental de tu ciudad en cuanto a parámetros de calidad de vegetación y temperatura superficial. A través de imágenes de satélite localizamos las áreas ambientalmente vulnerables, cuantificamos esa vulnerabilidad y te recomendamos acciones a llevar a cabo.

Monitorizando la evolución de las actuaciones llevadas a cabo puede cuantificarse la mejora obtenida. La herramienta te permite obtener los datos de manera periódica. Estos datos son rigurosos y completamente objetivos, valiéndote como respaldo siempre que los necesites.

En definitiva, de la calidad ambiental depende la calidad de vida de los ciudadanos, por ello y para ellos, es necesario trabajar en políticas ambientales eficientes. Y para conocer su eficacia y poner en valor tu labor y la de tu equipo es una ayuda indispensable contar con herramientas que supongan un respaldo para tu administración.

#BeGUDandKeepHealthy

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